boda yuliana y jonathan

Cuando vas a muchas bodas es lógico que tengas el amor impregnado en el lente. No obstante, después de ver a Jonathan y Yuliana, puedo decir que gran parte de lo que significa amar, es encontrar nuestro propio reflejo en el otro.
Este juego de espejos que es una relación de pareja, quedo evidenciado el día de la boda de esta pareja que se complementa tan bien que a través del uno se puede conocer al otro.

Jonathan y Yuliana son una pareja amante de su familia y sus amigos, por eso no es casualidad que el amor les haya llegado de la mano del mejor amigo del novio. Desde que se vieron, Cupido afiló sus flechas para unir dos corazones que no encuentran más razones que poner en el centro a Dios.
Cada vez que están juntos, pareciera que las palabras estuvieran de fiesta, los temas van y vienen, saltan de un lugar al otro, las conversaciones los envuelven y los ayudan a conocerse, a coincidir en un mismo verbo que se hizo carne ante Dios, en una ceremonia en la que amigos y familiares celebraron la dicha de que el amor verdadero existe y está encarnado en Jonathan y Yuliana.
Jonathan es fanático de las carreras, pero desde el principio sabía que Yuliana era su camino más importante y por eso no quiso arrancar con prisas. Su primera cita transcurrió tranquila, su miraba se centró en cada pequeño acto, en cada detalle de Yuliana que iba tejiendo un influjo atrapante que terminó por llenarle el corazón.

Yuliana se encontró sonriendo cada que Jonathan sonreía, su sonrisa fue lo primero que le llamó la atención, y es precisamente esa línea horizontal que se curva ante su presencia, la que mantiene el sol encendido en el alma de ella.
Esta historia de amor se construyó con detalles, música, sueños, planes, canciones y osos de peluche. Pero la magia principal empezó a brotar, aquel 8 de diciembre, día de las madres en el que Jonathan después de haber escuchado tantas palabras que construían el alma de Yuliana, estaba ansioso por escuchar una sola que lo cambiaría todo, ¡Sí!
Teniendo en cuenta que la familia ha sido parte vital de su relación, todos llegaron al lugar elegido con carteles hechos de amor y una invitación única que decía ¿Yuli te casas conmigo?
El momento fue tan romántico y emotivo que Yuliana aceptó entre lágrimas y emociones luminosas que dibujarían un arcoíris hasta el momento más especial de sus vidas, el día en que por fin irían ante Dios a presentar su amor como ofrenda de entrega, fidelidad y compromiso, como modo de agradecimiento con la vida por haberlos cruzado en el camino.

Desde aquel 8 de diciembre en que las luces de la vida y el amor se encendían para mostrar el camino, todo fue preparar una ceremonia única que sería un regalo especial para todos aquellos que de una u otra manera han sido testigos de este camino de amor que se llama Jonathan y Yuliana.
La ceremonia fue conmovedora y radiante, Yuliana con su largo velo parecía el lugar donde comienza el milagro y brotan los ríos de la existencia. Eso siempre lo supo Jonathan desde que le regaló las primeras flores y ella con manos amorosas hizo que duraran más de un mes. Esa es Yuliana, la mujer que hace florecer la primavera en el corazón de un hombre que tiene claro que mientras Dios estuviera primero, a cada instante llegaría lo que necesitaba, y así llegó ella para completar su corazón ¿Cómo no estar agradecido?

Cuando el sacerdote pronunció “Qué lo que Dios ha unido, no lo separé el hombre”, Yuliana sintió que su vida comenzaba allí, en donde el amor se convertía en brújula y Dios entraba definitivamente a su vida de la mano de un hombre que se le entregaba en cuerpo y alma, para jurar a dos voces que estarían juntos hasta el último de sus días.

Después de este momento en que su amor por fin estaba bendecido por Dios, Yuliana y Jonathan compartieron su celebración con aquellos que desde siempre creyeron en el amor como camino para alcanzar la eternidad. Todos bailaron, sonrieron, cantaron e hicieron de la boda de Jonathan y Yuliana una de esas fechas por las que vale la pena haber nacido.

Ser fotógrafo es un universo porque cada pareja es una aventura diferente. Después de ver todo esto, es imposible no creer en el amor y agradecer a la vida porque existiendo tantos momentos y misiones en la vida, a mí me haya tocado la más bonita, la de Guardar Momentos de amor.

  • Fotos de la pre-boda por Alex Stenvers
  • Fotos de boda por Mike Morelos & Josh Miller
  • Lugar de la recepción: Hotel Plaza Paitilla Inn