Kathleen Carlos

En el lente de una cámara revolotean muchas historias de todo tipo, pero mis favoritas son sin duda las historias de amor.

Lo que sentí en la boda de Kathleen y Carlos no se puede describir. Esta es una de mis historias preferidas porque conozco a Kathleen hace muchos años. En ese entonces apenas empezaba en la fotografía, y ella fue testigo de mis inicios, conoció mi primera cámara y vio cómo poco a poco me iba dejando llevar por la pasión de capturar momentos.

Kathleen es una mujer llena de energía positiva, su personalidad extrovertida y su alegría vibrante hicieron que entablaramos una amistad rápidamente. Ella conecta con las personas con comentarios simpáticos, buena vibra y una personalidad relajada que hace que uno entre en confianza.
¡Sí! Así con detalles únicos fue que Kathleen se metió en el corazón de Carlos la segunda vez que se vieron, porque ellos son una pareja tan diferente, que no tuvieron una historia de amor a primera vista, sino un amor que despertó en algo tan común y extraordinario como un cupón del directorio para pedir pizza. ¿Quién pide pizza usando un cupón del directorio? ¡La respuesta es Kathleen! Creo que nadie hace eso, Carlos pensó lo mismo, y así fue como él se dio cuenta de que ella era distinta a todo lo que había conocido alguna vez.

Una pizza fue la excusa para que sus almas se unieran, desde ese día empezaron a coincidir. Sus pasiones y gustos empezaron a unirse y a compenetrarse. Carlos encontró en Kathleen la cómplice perfecta para compartir su pasión por los San Francisco 49ers ¡Una mujer que permita que tu equipo favorito esté en el pastel de bodas definitivamente es la indicada! ¡No la dejes ir!

Kathleen siempre supo que Carlos era el amor de su vida. Estaba segura, porque él era de esas cosas que uno no sabe cómo explicar, pero que se sienten en el fondo del alma, algo tan sublime, que ni el poeta más experto podría describir.

¡Magia pura! ¡Magia desde el primer momento! ¡Magia en aquel lago de Cerro Azul que fue el testigo de su primer sí! ¡Magia en la Basílica del Sagrado Corazón en París! aquel 11 de noviembre de 2017 en donde Carlos le pidió matrimonio a Kathleen frente a Dios. Un hombre que tenga primero a Dios en su vida ¡Es el indicado! ¡No lo dejes ir!

Todas estas coincidencias nos trajeron hasta el día de esta boda tan particular, como solo puede ser el amor de Kathleen y Carlos. Una boda con invitados fuera de serie, encabezados por el abuelo de Kathleen de 95 años, quien contra todas las posibilidades -por su edad- estuvo allí para ver cómo su nietecita ahora hecha una mujer le decía sí a un hombre como Carlos, serio, humilde y con un corazón de oro, un hombre que es capaz de hacerlo todo por ella, incluso bailar el día de la boda solo para verla sonreír.

Sin embargo, y aún con estos conmovedores momentos, los que se robaron el show indudablemente fueron Cachetes y Vaca vestidos impecablemente para la ocasión, llenando de mucho más amor este día único en la historia.

Cachetes es un panda morado, o una panda morada, en eso todavía no se han podido poner de acuerdo Kathleen y Carlos. Lo que sí saben, es que ha sido su compañero desde el primer día de San Valentin que los novios pasaron juntos. Vaca por su parte, es la hermana menor de Cachetes y llegó a su vida por coincidencia.

¡Sí! Así es la historia de amor de Kathleen y Carlos, llena de osos de peluche, cupones del directorio, juegos de fútbol americano, momentos comunes que se vuelven especiales cuando encontramos a la persona adecuada, esa que nos hace sacar lo mejor de nosotros mismos, que nos invita a conocer nuestros límites y a superarlos, esa que nos dice la vida es más vida cuando está llena de amor.

Estas son las historias que vale la pena guardar, esta es la razón por la que decidimos Guardar Momentos.